Se acabó la temporada para el REBI Cuenca, en un curso 25/26 muy complicado en el que salvaron la categoría y que tuvieron el premio de la Copa del Rey. Pero en Alicante, en la final a 8, se despidieron del torneo a las primeras de cambio ante un BM Nava más sólido y consistente a lo largo de los 60 minutos. Eso sí, el apoyo conquense en las gradas volvió a demostrar que Cuenca es todo un clásico de este deporte y que cualquier competición en la que estén, la mejoran y dignifican.
Comenzaron mandando en el electrónico, que no en el juego, los segovianos. Siempre con la mínima de ventaja, el BM Nava pronto se encontró con un Daniel Arguillas muy certero en portería. Y fue desde la defensa como los de Lidio Jiménez empezaron a llevar el partido a su favor. Porque hubo que esperar más de 10 minutos para que los de Cuenca se pusieran por delante (4-5), pero su buen hacer en campo propio no terminó de trasladarse al ajeno y el marcador se movió en estas rentas durante toda la primera parte.
Siempre con las defensas imponiéndose a los ataques, con varias pérdidas en ataque de unos y otros, los goles no terminaban de llegar. Hasta que llegaron los últimos siete minutos de la primera mitad, en la que ambos se desmelenaron y, siguiendo la igualada, acabaron yéndose al descanso con empate a 13, gracias al tanto casi sobre la bocina de Pizarro.
Ya en la segunda mitad, el REBI Cuenca estuvo peor. Los errores defensivos le acabaron costando la eliminatoria y por pequeños detalles, cedieron ante los segovianos. Porque BM Nava estuvo mejor en los momentos cruciales, y cuando eso pasa, lo normal es que la victoria recaiga a favor de esos equipos.Y es que el BM Nava tuvo más regularidad desde los primeros compases, apoyados en un buen Dzmitry Patotski en portería y que, por momentos, parecía decantar la eliminatoria a su favor (20-18 en el 40).
Esa firmeza en el juego de los segovianos le estaba costando a los conquenses, a pesar de que eran valientes en ataque para buscar penetraciones (en especial, Rajmond Toth) y que gozaron de varios siete metros. No terminaba de encontrarse cómodo el conjunto conquense, que veía como el buen hacer de Arguillas (acabó con 14 intervenciones) y sus rivales se iban hasta los 4 (24-20). Un tiempo muerto de Lidio Jiménez hizo reaccionar al equipo, que volvió a meterse en el partido para el tramo final del choque (26-24, minuto 50).
Pero en el tramo final, el intercambio de goles favorecía al BM Nava y los conquenses empezaron a jugar en el alambre, lo que se notaba en unos ataques más precipitados y no siempre acertados. Eso sí, nunca dejaron de creer en la remontada y se pusieron con 29-27 a falta de minuto y medio, para robar inmediatamente a los segovianos. Pero la eliminatoria murió con el fallo de Toth y la posterior falta en ataque de Afonso Mendes. Al final, el choque terminó a favor del BM Nava por 27-30.